jueves, 27 de enero de 2011

Paisaje vegetal del clima mediterráneo


La aridez estival condiciona de manera decisiva el desarrollo de la vegetación. La escasez o falta de agua durante la estación de verano define qué especies son capaces de adaptarse y sobrevivir. Las formaciones que ocupan esta región son el bosque esclerófilo mediterráneo y la formación arbustiva mediterránea.
El bosque esclerófilo y perennifolio ha desarrollado varios sistemas para adaptarse a la aridez. Sus hojas son perennes, pequeñas y endurecidas. El tronco es de corteza gruesa y las raíces son profundas, para encontrar agua. Los árboles no sueles superar los 20m de altura y su copa globular ayuda a preservar la humedad del suelo.
La especie arbórea más significativa es la encina. El encinar es la formación vegetal más extendida de la Península. Su gran capacidad de adaptación permite que colonice altitudes desde  el nivel del mar hasta los 2000m. El sotobosque que acompaña el encinar es complejo, de gran variedad. El alcornoque es un especie más exigente en humedad que la encina y que no soporta bien los fríos inviernos. Su principal área de desarrollo es el suroeste peninsular. Destaca el aprovechamiento de su corteza para corcho. Prefiera suelos silíceos.

Paisaje vegetal del clima oceánico


El clima húmedo, con precipitaciones anuales superiores a los 800mm y sin aridez estival, junto a las templadas y moderadas temperaturas permiten el desarrollo de dos formaciones vegetales características: el bosque caducifolio y la landa.
El bosque caducifolio es la vegetación climática de esta región peninsular. Hoy, el bosque ocupa un espacio reducido y ha sido modificado por la intervención humana desde épocas muy antiguas. En condiciones óptimas se caracteriza por ser un bosque denso y umbrófilo, con árboles de tronco recto y de gran altura. El sotobosque es pobre. En el estrato herbáceo crecen helechos, hierbas tempranas y musgos.
Las hojas de los árboles son planas, blandas y caedizas. Durante el otoño se caen y en primavera se reinicia el crecimiento.
o   Especies arbóreas:
-          El roble exige humedad y temperaturas templadas. Ocupa las zonas más bajas, ya que tolera mal el frío. Es de gran longevidad. Se extiende por Galicia, Asturias, norte de León y oeste de Cantabria.
-          El haya exige mucha agua y no tolera la aridez. Crece sobre cualquier tipo de suelos. Formas bosques más densos que el roble. Se desarrolla a lo largo de la C. Cantábrica y el Pirineo.

o   Especies invasoras:
-          El castaño es una especie importada del oriente europeo. Se desarrolla sobre suelos silíceos. Es un árbol muy apreciado por su madera y por su fruto, la castaña.
-          El pino de extiende por todo el territorio español. Son especies de crecimiento rápido, rentables por el aprovechamiento de su resina y de su madera. Es muy inflamable.
-          El eucalipto es una especie descubierta en la isla de Tasmania. Se extiende por Galicia y la zona atlántica de la C. Cantábrica. Se utiliza en la producción de pasta de papel.
La principal formación arbustiva es la landa. Las especies más comunes son el tojo y el brezo. Cuando la landa es destruida domina una formación herbácea, los prados.